Reflexiones bajo el rayo del sol del medio día

Y pasa que un día te pienso.
Así nada más.
Entre conferencia y conferencia,
bajo el puto rayo del sol.

Llegas a mi mente como el medio día,
así, tan de golpe, insospechada,
tesoro escondido en el cálido abrazo
de una hoja de papel.

Y sucede que no me gusta.
No me gusta verte sin estar,
que te pasees desnuda por mi cabeza
ni que cantes con susurros.

No sé; no me convence la idea
de que rompas mis mañanas
con tus pasos ligeros
y tus anillos de humo.

Sin embargo, aquí estás,
fumando un cigarro en silencio
y perdiendo el tiempo a las doce del día.

Pero no te confundas:
tampoco quiero que te vayas,
si acaso sé discreta:
hay mucho en mi cabeza
y el ruido de tus tacones es demasiado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: